El paso al formato digital responde a razones muy prácticas:
1. No hay que imprimir tarjetas continuamente.Se eliminan reimpresiones, reposiciones y cambios manuales de diseño.
2. El cliente lleva la tarjeta encima.Si está en el móvil, hay menos probabilidad de que la olvide.
3. El negocio gana visibilidad.Es más fácil saber cuántas personas usan la tarjeta y cómo responde el programa.
4. Se reduce la fricción.No hace falta desarrollar una app propia para tener una tarjeta digital funcional.
En esta transición,
OROCard sirve como herramienta práctica: permite digitalizar una tarjeta de fidelización con QR y usarla en Apple Wallet o Google Wallet, sin convertirlo en un proyecto aparte. Si solo quieres dejar atrás el papel, el escenario más claro es
el plan Sin papel, desde 9 €/mes.